Mes: mayo 2015

Fiestas y culto a nuestra señora de las Angustias, Patrona de Granada

Origen del culto a Nuestra Señora de las Angustias

La reina Isabel I de Castilla, La Católica, era devota de Nuestra Señora de los Dolores, en el misterio de tener, al pié de la Cruz, a su Hijo muerto en brazos; cuando llegó a Granada trajo un cuadro, lienzo sobre tabla, donde se representa esa escena, y donde aparecen, detrás de la Virgen, San Juan Evangelista y San Juan Bautista, en memoria de los padres de los Reyes Católicos. A ambos lados de la Virgen con su Hijo muerto figuran los Reyes Católicos en actitud orante.

Al parecer la reina trajo esta pintura y cuando entró a Granada, en enero de 1492, organizó una misa en la mezquita llamada “Taubín” o de los Conversos, convirtiéndola en iglesia con el nombre de San Juan de los Reyes, por ser la primera que se consagró en Granada, con la advocación de los dos santos que vienen representados en la mencionada pintura. Por otra parte, en 1501, aparece ya construida una ermita, cerca de la entrada a Granada por la zona del río Genil, como ayuda de la parroquia de San Matías. Varios autores antiguos, de entre ellos D. Antonio Sánchez Arce y Peñuela, apoyan la teoría que en el sitio de la ermita existió una tribuna (o capilla en una puerta de entrada a una ciudad) con otra tabla que los Reyes Católicos dejaron depositada en memoria de las angustias pasadas en el asedio y conquista de la ciudad. Otros autores opinan que los Reyes fundaron la ermita en ese lugar por ser el sitio donde contemplaron Granada el día de su entrada a la ciudad.

Con Felipe II, en 1567, se ordena construir una nueva ermita, comenzando las obras en 1570. El hecho de que D. Juan de Austria, hermano de Felipe II, se inscribiera como cofrade en una sencilla hermandad de huertanos y en una ermita extramuros de la ciudad, bien pudiera significar el interés que había despertado la milagrosa imagen de la Virgen de las Angustias y la leyenda que existe en torno a su misteriosa aparición. D. Juan de Austria, al igual que sus abuelos cuando vinieron a Granada, era devoto de Nuestra Señora y haciéndose hermano de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias se puso bajo su protección en la lucha contra la rebelión de los moriscos en 1568. El rey Fernando VI tomó bajo su protección la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, y por Cédula Real de 26 de febrero de 1747 la declara Real Patronato, haciéndose hermano mayor perpétuo.

Leyenda de la imagen de la Virgen

La imagen actual que hoy ha sufrido transformaciones a lo largo de la historia y su origen es desconocido. Hay varias leyendas sobre la aparición de la milagrosa escultura.

En cuanto a la representación iconográfica de la Virgen de las Angustias, en las mencionadas Constituciones de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, se la representa como una Dolorosa, con túnica y manto azul morado, de rodillas, con alguna inclinación de la cabeza hacia el hombro derecho, y tiene siete grandes espadas atravesándole el pecho. Según cuenta la tradición, la estatua que apareció en la ermita era una Dolorosa que está de pié y tiene las manos juntas en el pecho. Ni la cruz ni la mesa con el Hijo muerto están representados. A partir de 1614 si aparecen ya pinturas donde se ve la Virgen teniendo a su Hijo muerto en su regazo, la Cruz a sus espaldas y los ángeles y demás atributos de la pasión.  El cambio en la iconografía pudiera ser debido a que se copiara la imagen de la pintura de la iglesia de San Juan de los Reyes, o bien a  influencia de la pintura de Nuestra Señora de las Angustias del convento de la Concepción de Toledo, pues con motivo del viaje que hicieron unos cofrades para averiguar el origen de la imagen, es posible que les gustara la pintura de allí.

El nombre de Angustias aplicado a la Virgen, se refiere al misterio de los Dolores de la Virgen. El acto de tener a su Hijo en los brazos muerto se suele denominar la Quinta Angustia. La Virgen de Granada se denomina Nuestra Señora de la Quinta Angustia, a diferencia de la de Toledo que es de las Siete Angustias, pues lleva siete espadas clavadas. Tanto el nombre de Virgen de las Angustias como la imagen de la Virgen con el Hijo muerto en su regazo y la Cruz a sus espaldas ha sido siempre un referente de Granada, de la devoción que le profesa a su Patrona como defensora y amparo de la Ciudad.

Nombramiento de Patrona de la Ciudad

La larga tradición sobre la el amparo y protección que ha realizado la Virgen de las Angustias en catástrofes tales como sequías (1849, 1859, 1882…), terremotos (1804, 1826 1884…), plagas de langosta (1709, 1757…), epidemia del cólera (1834, 1855, 1885…)…culminó con los terremotos de 1884 que asolaron numerosos pueblos: Alhama, Arenas del Rey, Albuñuelas, etc., librándose Granada de tal calamidad; el Ayuntamiento hizo un Voto de la Ciudad. Con este motivo, habiendo recabado información y opinión a todas las corporaciones y a todos los feligreses granadinos, el 18 de febrero de 1885, el Excmo. Ayuntamiento de Granada, siendo Alcalde Presidente D. Joaquín Gavilanes, solicita al Papa que se declare Patrona de la Ciudad de Granada a la Virgen de las Angustias. A esta petición se sumaron las del Sacromonte, Capilla Real y todas las comunidades religiosas, saliendo para Roma todo el proceso, con el visto bueno del Arzobispo de Granada, D. Bienvenido Monzón. El 5 de mayo de 1887, el Papa León XIII concede la gracia de nombrar Patrona de Granada a la Virgen de las Angustias, y en 1889 todas las corporaciones y congregaciones que habían solicitado tal gracia, decidieron celebrar unas fiestas solemnes, que tuvieron lugar el 27, 28 y 29 de abril.

Coronación de la Virgen

A finales de 1912, se pensó en solicitar a Roma, en nombre de la Ciudad y del Clero de Granada, la Coronación Canónica de la Virgen de las Angustias, siendo bien recibida la noticia en toda la ciudad como lo demuestran los comentarios de los periódicos. Se abrió una suscripción para sufragar los gastos de la corona.

 

1923

El Papa Pío X concede la Coronación el 5 de mayo de 1913. El sábado, 20 de septiembre de 1913, sobre una tribuna en el Embovedado, el Arzobispo de Granada, D. José Meseguer y Costa, procedió a la Coronación de la Virgen, asistiendo al acto la Infanta Isabel, con mantilla blanca, en representación del Rey, los Prelados de Madrid-Alcalá, Murcia, Jaén y Guadix, el Clero, con representaciones de diversas corporaciones, la Corporación Municipal, El Gobernador Civil, el Gobernador Militar, y el Presidente de la Diputación Provincial.

 

 

 

 

Voto al Santísimo Cristo de San Agustín

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

 En 1587 la ciudad de Granada atravesaba una larga y ruinosa sequía. Sus habitantes  hicieron una rogativa ante la imagen del Santísimo Cristo de San Agustín, que se veneraba en el convento de los agustinos calzados de esta ciudad, obteniendo unas copiosas lluvias. Por ello, en el año 1679, ante la tremenda epidemia de peste que afligía a Granada, determinaron nuevamente sacar en procesión tan milagrosa efigie. El 8 de agosto, la comunidad de religiosos del convento de San Agustín de acuerdo con el Excmo. Ayuntamiento, realizó una solemne procesión con tan feliz éxito que en breves días desapareció por completo tan terrible azote. Reconociendo el Municipio a la Providencia Divina por tan prodigioso suceso, hizo voto de tributar anualmente acción de gracias ante la referida Santísima imagen,  y de celebrar todos los años una Santa Misa, cuyos gastos costearía el municipio, asistiendo la Excma. Corporación Municipal a la misa para renovar el voto anualmente.

El Papa Pío IX, el 27 de febrero de 1863, concedió indulgencia plenaria a los fieles que se inscribieran en la Real e Ilustre Hermandad del Santo Cristo de San Agustín.

CEREMONIAL ACTUAL

CEREMONIAL PARA LA ASISTENCIA DE LA CORPORACIÓN MUNICIPAL BAJO MAZAS AL VOTO ANUAL DE LA CIUDAD DE GRANADA AL SANTÍSIMO CRISTO DE SAN AGUSTÍN EN EL CONVENTO DEL SANTO ÁNGEL EL DÍA CATORCE DE SEPTIEMBRE.

imagen_14052 A invitación efectuada por la Muy Antigua, Real e Ilustre  Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de San  Agustín, Jesús Nazareno de las Penas, Nuestra Señora de  la Consolación y Santo Ángel Custodio, asistirá la Excma.  Corporación Municipal bajo mazas, vestidos de traje  oscuro, y con las insignias corporativas, el día 14 de  septiembre, a la iglesia del Santo Ángel en la calle de San  Antón, en el convento de Madres Franciscanas Clarisas del  Santo Ángel, a la Santa Misa, durante la cual se  pronunciará por el oficiante un Sermón al respecto. En la  puerta principal del convento serán recibidos por la Junta  de Gobierno de la Hermandad y una vez formados, la Banda de Música Municipal interpretará los himnos de Granada, Andalucía y la Marcha Real, himno de España, permaneciendo la Corporación en posición de firme. A continuación, penetrarán en la iglesia y ocuparán los sitios reservados por la hermandad. Terminada la función, y pasando al locutorio, departirán con la Reverenda Madre Abadesa y la Comunidad de Madres Franciscanas Clarisas, despidiéndose al finalizar.

Se enviará previamente y para ornamentación del altar un ramo de flores rojas con cintas con los colores de la bandera roja y verde de la Ciudad.

FÓRMULA DEL VOTO DE ACCIÓN DE GRACIAS DE LA CIUDAD DE GRANADA AL SANTO CRISTO DE SAN AGUSTÍN

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Santísimo Cristo de San Agustín, Sagrado Protector de la Ciudad de Granada.

Hoy a tus pies se postra Granada, y en su nombre su Cabildo Municipal, para renovar el Voto Perpetuo de Acción de Gracias que resume los beneficios obtenidos de tu Divina Misericordia, durante muchas generaciones por la Ciudad de Granada.

Recordamos así la triste ocasión de la epidemia de peste en que tuvo origen este Voto, a causa de la remisión de la misma, en el año de 1679. Desde entonces, en esa y otras tantas ocasiones de peligro, Granada volvió sus ojos suplicantes a Ti, en busca del favor divino y el remedio para sus males, favor que siempre nos proporcionaste.

Granada supo apreciar y agradecer a su manera tus favores y hasta nuestra soberana la Reina Isabel II de España oró ante el Santo Cristo el 13 de Octubre de 1862, al tiempo que declaraba amparar con su protección a su Hermandad y a toda la Ciudad.

Hoy de nuevo Granada, siempre agradecida, te reitera perpetuamente su adhesión y suplica encarecidamente seguir gozando de tu amparo, por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María.

Homenaje de la ciudad a Mariana Pineda

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Mariana Pineda, nacida en 1804, es para Granada el referente femenino en las conspiraciones liberales de la época contra la monarquía absoluta. La causa que la llevó a la muerte fue precisamente el encargo a unas bordadoras de una bandera liberal. El juez-policía,  D. Ramón Pedrosa, ordena un reconocimiento en la casa de Dª.  Mariana Pineda y acaba procesándola y condenándola a pena de muerte con garrote vil. Después de permanecer un tiempo, como presa, en una celda del beaterio de Santa María Egipciaca, vulgarmente llamado el “convento de las Arrecogías”, es ejecutada en el campo del Triunfo el día 26 de mayo de 1831.

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Plaza Mariana Pineda comienzos S.XX

 

Los primeros actos de homenaje a la heroína de los que se tiene constancia en el Archivo Municipal datan de 1836. El Excmo. Ayuntamiento acuerda nombrar una comisión, formada por un teniente de alcalde, dos regidores y el síndico, para proceder, junto con un notario y tres testigos,  a la exhumación del cadáver de Dª Mariana Pineda. Los restos fueron colocados en una urna cineraria con tres llaves que guardó la mencionada comisión. El 24 de mayo de 1836, se llevó la urna a la iglesia de San Ildefonso 1980 HOMENAJE M PINEDA0001.JPGpara dejarla expuesta al público. El 25 de mayo, el Excmo. Ayuntamiento, acompañado por un escuadrón de la Guardia Nacional, traslada, en solemne comitiva, la urna a la Catedral, depositándola en un
catafalco preparado al efecto. El día 26 de mayo, el Excmo. Ayuntamiento y demás autoridades invitadas se traslada de nuevo a la Catedral donde se dice una oración fúnebre en memoria de las víctimas sacrificadas por la libertad. Concluido el acto religioso, se trasladó la urna, en procesión, acompañada de cien sacerdotes con luces, hasta la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias donde quedó depositada.

Expediente promovido en virtud del acuerdo del Excelentísimo Ayuntamiento para la exhumación de los restos de Dª Mariana Pineda y honras que habrán de celebrarse”.                                                          

CEREMONIAL ACTUAL

El último domingo del mes de mayo se realiza un homenaje aCartel_Dia_de_Mariana_Pineda_2014 Mariana Pineda ante el monumento que existe en la plaza del mismo nombre. En caso de coincidir con el domingo del Corpus Christi se celebraría el domingo inmediatamente anterior.

Previamente citados al efecto, los/as Señores/as Concejales se reunirán en la Casa Consistorial  para acudir a la plaza de Mariana Pineda, vestidos con traje oscuro, a las doce del mediodía. Iniciará la Comitiva Oficial  Asistirán  los cuatro Maceros de la Ciudad, vestidos con traje de terciopelo carmesí del siglo XIX, portando las mazas de plata antigua de la ciudad. Se realizará una ofrenda de flores a la heroína. A continuación se llevará a cabo un pequeño concierto popular por la Banda de Música Municipal.

Fiesta del Santísimo Corpus Christi

 

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

La fiesta del Corpus Christi fue instituida por Urbano IV en 1263; posteriormente sería confirmada por Clemente V y por Juan XXII, que añadieron la procesión pública y solemne con objeto de aumentar el culto al Santísimo Sacramento. El comienzo de ésta fiesta,  parece ser que fueron los Reyes Católicos quienes la instituyeron. La fiesta consistía en un principio en una procesión por la mañana y por la tarde se corrían seis toros en la plaza de Bib-Rambla.

En cuanto a la organización y discurrir de la fiesta, podemos estructurarla en los siguientes actos: La Pública, el Paseo de la Ciudad, Función religiosa en la Catedral, Procesión y Autos Sacramentales.

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Procesión del Corpus Christi años 50

La Pública, consistía inicialmente en el anuncio de la fiesta por un pregonero que, acompañado de timbales, chirimías y clarines, voceaba por las zonas establecidas, dando publicidad a los actos. Con posterioridad la Pública se hace desde el balcón principal del Ayuntamiento por un Pregonero, persona de reconocido prestigio, que mediante su discurso o Pregón, invita a todos los granadinos y visitantes a participar activamente en las fiestas. A continuación se organiza el Paseo de la Ciudad que antiguamente salía desde la Casa de las Comedias,  situada cerca de la salida de la calle Mesones a Puerta Real. Abrían la marcha los “diablillos”, con trajes de ricas joyas y máscaras de dos caras,  que luego serán los Cabezudos; después la Tarasca, monstruo o serpentón con una figura sobre su lomo que podía ser una mujer o bien una figura negra que representaba a Lucifer o a la Maldad. Después marchaban en la comitiva siete gigantones y después los cómicos en los carros triunfales. A continuación los señores Jurados y los Caballeros Veinticuatro, vestidos con trajes negros,  presididos por el Corregidor,  y los Caballeros Comisarios de las fiestas. El objeto de este paseo era recorrer todas las calles de la estación para  visitar los altares que se habían construido, terminando el recorrido en la Catedral. En los altares se exhibían cuadros, esculturas y todo tipo de objetos decorativos (tapices, jarrones…etc.), además de juegos hidráulicos, jardines y decoraciones florales. En realidad los altares representaban escenas sacras de la historia religiosa granadina. Los altares solían hacerse en la calle Mesones, Plaza Nueva, Pilar del Toro (en la calle Elvira), y en la plaza de Bib-Rambla. Por acuerdo del Ayuntamiento, el 1 de julio de 1791, se suprime el Paseo por la “Entrega de la Plaza”.

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A pesar de los períodos de decadencia que atravesó la formación de esta comitiva, en el año 1886, para darle mayor solemnidad, abrían la comitiva dos Alguaciles del Ayuntamiento, elegantemente vestidos y a caballo; después iban los timbaleros y clarineros de la ciudad, también a caballo, y un lucido acompañamiento de palafreneros y lacayos, vestidos todos a la federica. Les seguía la Tarasca, los Cabezudos y los Gigantes, a continuación el Alcalde, el Presidente de la Comisión de Fiestas, los Concejales y varios funcionarios municipales, los Maceros y pajes portando el Escudo de Granada, y cerrando la comitiva, la Guardia Municipal con sus Jefes. En sesión de 30 de abril de 1839, el Ayuntamiento acuerda que cuando sale constituido en forma de Ciudad desde las Casas Consistoriales,  no debe disolverse hasta que no vuelva a las mismas .

43737371_20448305 La comitiva llegaba a la  Iglesia Mayor o  Catedral donde se celebraba la función  religiosa.  La Tarasca y los Gigantones se  situaban en el desemboque de la calle  de la  Cerería, donde permanecían hasta que  el Real Acuerdo pasara. Éste, visto el paseo,  oía misa en la Chancillería y esperaban el  aviso de que se había acabado la función  religiosa en la Catedral y salía a pié por el  portalón de la calle del Pan, San Gil, el  Zacatín y la Cerería, entrando en la Capilla  Real, siendo recibidos en la puerta por un  Dignidad, un Canónigo y dos Capellanes.  El Corregidor, los Veinticuatro y Jurados, constituyéndose en forma de Ciudad, precedidos de sus porteros y sus maceros, formados en dos hileras, entraban  a la Catedral, y eran recibidos en la puerta por un Dignidad y un Canónigo, que los acompañaban a los asientos que les estaban señalados en el Altar Mayor. Cuando ambas comitivas (la del Real Acuerdo y la de la Ciudad) asistían a la función religiosa en la Catedral, eran recibidos por el Arzobispo y el Preste, ocupando en la capilla mayor sus asientos, el Acuerdo al lado del Evangelio, y la Ciudad en el de la Epístola. Terminado el oficio religioso se organizaba la Procesión del Corpus.

Un repique de campanas anunciaba el comienzo de la procesión. Abren la marcha los diablillos, seguidos por la Tarasca, escoltada por los gigantes. A continuación,  todos los Oficios con sus estandartes, como previenen las Ordenanzas de la Ciudad antes citadas, después los Beneficiados, curas y sacristanes; luego el clero secular de las parroquias y después el clero regular con sus cruces. Los carros y las danzas iban intercalados entre los gremios, parroquias y comunidades, a las que seguía el cabildo Catedral con albas y dalmáticas blancas, yendo dos canónigos con capas, cuatro Turibularios, seis acólitos, y entre todos ellos, envuelta en nubes de incienso, música religiosa y devotos cánticos, iba la Custodia, sobre unas andas conducidas por cuatro sacerdotes. Después de la Custodia iba el Arzobispo, seguido del Caudatario. Después de la comitiva arzobispal iba el Real Acuerdo y la Ciudad, formando un solo cuerpo. A partir de la Real Orden de 19 de febrero de 1836, la presidencia de la comitiva civil corresponde a la Diputación de Provincia y en su defecto al Cuerpo Municipal. Al pasar la procesión por Plaza Nueva eran saludados por los fuegos de las baterías y arcabuceros de la Alhambra.

Terminada la procesión, el Acuerdo y la Ciudad pasaban a ocupar sus asientos en la Capilla Mayor, y de rodillas, recibían la bendición del Arzobispo.

En cuanto a los autos sacramentales, al parecer se representaban, normalmente, en la plaza de Bib-Rambla, delante de la Casa de los Miradores, mientras la procesión pasaba, para deleite del pueblo; y por la tarde se hacían autos en el patio de la Chancillería ante el Real Acuerdo y Comisarios de la Ciudad.

 

 

CEREMONIAL ACTUAL

Antes de la hora de la salida de la Ciudad, y previamente citados al efecto los Sres. Capitulares, se reunirá la Excma. Corporación Municipal vistiendo los señores de chaqué y las señoras de traje negro, con las insignias, medallas corporativas y bastón de mando. El/la Excmo./a. Sr./a. Alcalde/sa portará su bastón de mando y collar de oro de la Ciudad.

Momentos antes de su partida, y precedidos del Pertiguero de la Ciudad, vestido con  traje del siglo XIX, en damasco negro, que con la pértiga y collar habrá permanecido en su lugar ante la Excma. Corporación Municipal, cerrando el Salón de Plenos al público y acompañado de los cuatro Maceros de la Ciudad, situados a su altura y en los dos extremos, con vestimentas similares en carmesí y con las Mazas de plata, todos ellos cubiertos. Llegada la hora de la partida, y a indicación del/la Excmo./a Sr./a. Alcalde/sa, y antecediéndole, acompañado del Sr./Sra. Concejal/a encargado de la custodia del Estandarte Real y del Sr./Sra.  Concejal/a en quién por turno de entre los más jóvenes corresponde portarlo, se trasladarán al Salón de Comisiones, junto con el Sr./Sra.  Jefe de la Policía Local, el/la Responsable de los servicios de Protocolo y un ordenanza uniformado. El resto de los Sres./Sras. Capitulares permanecerán en pié en sus lugares correspondientes en el Salón Capitular. Los cuatro Porteros de la Ciudad, vestidos con trajes de damasco negro del siglo XIX, con sus varas y cubiertos, permanecerán custodiando las puertas principales de acceso a ambos Salones de Sesiones, uno a cada lado de las entradas, en el interior, y cerrando el paso a quienes no corresponda. En el exterior de las mencionadas puertas de dichos Salones, y con situación similar, permanecerán, custodiándolas, cuatro Policías Locales de Gala, con sus sables desenvainados y sobre el hombro, saludando al paso del/la Excmo./a  Sr./a Alcalde/sa y de quienes corresponda. Otros dos Policías Locales de Gala se ubicarán en forma similar en el Salón Capitular custodiando la puerta posterior, y otros dos Policías Locales de Gala lo harán en el exterior de la puerta del vestíbulo de ambos salones de sesiones hacia el vestíbulo superior de la escalera principal, con otro Policía Local de Gala que portará el guión de la Jefatura de la Policía Local.

 

En el Salón de Comisiones, y previa la venia del/la Excmo./a. Sr./a. Alcalde/sa, se efectuará la entrega del Estandarte Real por el Sr./Sra. Capitular encargado de su custodia al Sr./Sra.  Capitular que le corresponda portarlo, por turno, de entre los más jóvenes,  ambos lo sujetarán con las manos cubiertas con guantes blancos. Inmediatamente después saldrán al vestíbulo de los Salones de Sesiones, formándose en comitiva, precedidos por los cuatro Porteros de la Ciudad, situados en línea, seguidos del Pertiguero; a continuación, los cuatro Maceros, también en línea, con las Mazas al hombro, y posteriormente, el Estandarte Real, portado por el Sr./Sra. procesion-Corpus-2016-AlexCamara-1 Capitular a quién corresponda, cubierto con chistera y vestido de chaqué si es varón, quien no se descubrirá mientras lo porta, y si es mujer con traje negro y guantes blancos, o traje de ceremonia con mantilla y guantes negros, incorporándose detrás dos Policías Locales de Gala. A continuación, y en dos filas, los Señores/as Concejales de los distintos grupos municipales, en su orden de lista, los Señores/as miembros de la Junta de Gobierno Local, los Señores/as Portavoces, y cerrando, en línea,  los Ilmos./as Sres./as Tenientes de Alcalde, a ambos lados del/la Excmo./a Sr./a Alcalde/sa. A continuación, el/la Responsable de los servicios de Protocolo, a su derecha el/la Superintendente Jefe de la Policía Local, y a su izquierda, el/la Señor/a Regente de Servicios Internos y Conserjería; detrás, dos Ordenanzas Municipales, y cerrando, cuatro Policías Locales de gala.

 

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Al llegar al vestíbulo superior de la escalera principal, se incorporará la Escolta de Honor Militar al Estandarte Real, que habrá permanecido allí formada: tres Gastadores a cada lado del Estandarte, y el cabo, cerrando,  detrás.

Puesta en marcha la Comitiva así formada, bajará por las escaleras principales, y se detendrá a la altura del patio, donde sonarán las fanfarrias, rindiéndole honores. Después, se pondrá en movimiento la Comitiva Histórica que habrá permanecido ordenada en las galerías del patio. En primer lugar, figurará el Alférez Mayor de Castilla, vestido de terciopelo marrón a la usanza del siglo XV, portará, como heraldo, el Estandarte de Castilla, encabezando la comitiva del siglo XV y acompañado a ambos lados por dos pajes vestidos de negro, a su lado irán los dos guiones portados por dos pajes de guión vestidos de terciopelo marrón, posteriormente irán las dos banderas de infantería de de los Reyes Católicos,  portadas por dos heraldos vestidos de terciopelo marrón y escoltados por otros dos  pajes de armas  vestidos de terciopelo verde uno y rojo el otro, y armados con alabardas. Después marchará la Corona y el Cetro de Su Majestad la Reina Doña Isabel I de Castilla, La Católica, sobre un cojín de damasco carmesí cubierto con un velo de seda blanco con el que se sostendrán para no ser tocados con las manos, y  portados por un Paje, vestido de casaquilla rosa, flanqueado por dos grímpolas con la “Y”, portadas por dos pajes de guión, vestidos de color rojo, y  escoltados por otros dos pajes de armas vestidos de rojo y verde con sus alabardas. Inmediatamente después, y de igual forma, portada sobre un cojín de damasco carmesí, y llevada por un Paje vestido de casaquilla rosa, figurará la Espada o estoque de ceremonia de Su Majestad el Rey Don Fernando V de Aragón, El Católico, flanqueada por dos grímpolas con la “F”, portadas por dos pajes de guión, vestidos de color rojo, y escoltados por dos pajes de armas vestidos de rojo y verde con alabardas. Detrás, figurarán, portadas sobre un cojín de damasco carmesí, y llevadas por un Paje, vestido de casaquilla rosa, las Capitulaciones de La Ciudad de Granada pactadas entre Sus Majestades los Reyes Católicos y Su Majestad el Rey Boabdil de Granada, escoltadas por dos pajes de armas, vestidos de rojo y de verde con alabardas. Posteriormente, marchará el Escudo Antiguo de La Ciudad de Granada, sostenido a ambos lados por dos pajes vestidos de negro, calzas blancas y espadines, cubiertos por gorros emplumados y a sus lados dos pajes vestidos de negro con estoques. A continuación la Carta Real de Merced de constitución del primer cabildo de la ciudad de Granada, de 1500, flanqueada a sus lados por dos grímpolas con una granada coronada y portadas por dos pajes de guión vestidos de marrón. Inmediatamente detrás, figurará el Pendón de La Ciudad, con el Águila Imperial Bicéfala y las iniciales del Emperador Carlos  V y de la Emperatriz Isabel, portado por un heraldo vestido de marrón y escoltado por cuatro pajes  de armas, vestidos de rojo y verde con alabardas. A continuación marcharán las Ordenanzas de La Ciudad de Granada, del año 1552, portadas por un paje con casaquilla rosa y estoque, escoltado  a sus flancos  por dos pajes de armas vestidos de rojo y verde con alabardas.

 

Detrás, encabezando la Comitiva Histórica de los siglos XVII y XVIII, figurarán el Pertiguero, en el centro, y los cuatro Porteros de la Ciudad del siglo XVII,  a sus lados, vestidos con trajes de terciopelo y damasco negro, con la Pértiga y las Varas de plata antigua, éstas con campanillas, seguidos de dos pajes, vestidos de blanco, a la federica, que portarán en bandejas las Jarras de Plata antiguas de “echar suertes” los Caballeros XXIV. A continuación la silla de mano del siglo XVII, portada por dos pajes vestidos de rojo, a la federica, e inmediatamente después el Arca de la Cera, donde antiguamente se llevaba la cera de los Caballeros XXIV, portada por dos pajes vestidos de color rojo, de forma similar, escoltado todo ello por pajes vestidos de verde unos y rojo otros, en dos filas. Se incorporará después, iniciando la Comitiva Oficial del siglo XIX, el Estandarte de la Ciudad de Granada, con los colores de la bandera de la Ciudad, rojo y verde, dividido verticalmente y con el Escudo de la Ciudad bordado en su centro; el portador o heraldo irá  vestido en damasco rojo al estilo del siglo XIX. Seguirá un paje que llevará, en la Bandeja de Plata con la inscripción: “El Ayuntamiento y pueblo de Granada recive con gratitud el galardón de su Reina en 1843”, el Escudo Oficial de la Ciudad de Granada, concedido por Su Majestad la Reina Doña Isabel II, en el año 1843, esculpido y enmarcado en oro, y escoltado por dos pajes vestidos de negro; y otro paje, con la misma escolta, llevando la Cédula Real, concediendo el título de Heroica y un nuevo cuartel en el Escudo de Armas de la Ciudad, en pergamino policromado, enmarcado en oro y sobre la Bandeja de Plata con la inscripción: “Granada Ciudad Heroica mayo y Junio de 1843”, ambas bandejas cubiertas con un paño de terciopelo rojo con galones, flecos y bolas de oro. A continuación marchará otro heraldo, vestido en damasco carmesí, que portará la Bandera Oficial de la Ciudad de Granada, escoltada por  dos Policías Locales de Gala. Después,  irán los ministriles con los tambores y fanfarrias.  Inmediatamente después, y precedida por los cuatro Porteros de la Ciudad, se incorporará el resto de la Comitiva Oficial que habrá permanecido esperando en la escalera principal.

 

En la plaza del Carmen esperarán y se unirán abriendo la Comitiva, el Grupo Municipal de Bailes Regionales, los Cuatro Gigantes, dos representando a los Reyes Moros y dos a los Reyes Cristianos y posteriormente, los Cabezudos que marcharán en grupo, seguidos de la Tarasca sobre el dragón, vestida a la última moda sobre su trono.

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Llegado el Estandarte Real ante la puerta principal de las Casas Consistoriales, se detendrá situándose ante ella y sobre la acera, rindiéndosele honores, interpretando la Banda Municipal de Música, los himnos de Granada, Andalucía y el himno Nacional de España.

 

Por la plaza del Carmen, calle Reyes Católicos, Puerta Real, calle Mesones, plaza de la Trinidad, calle Capuchinas, plaza de la Romanilla, calle Pié de la Torre y plaza de las Pasiegas, la Comitiva llegará ante la fachada principal de la procesion-Corpus-2016-AlexCamara-6Santa Iglesia Catedral, situándose la Banda de Música en el lateral derecho de la puerta principal para rendir honores al Santísimo. El heraldo que porta el Estandarte de Granada se saldrá de la Comitiva Histórica y encabezará la Comitiva Oficial. En la puerta, será recibida la Excma. Corporación Municipal por un Reverendo Canónigo y un Beneficiado, que les darán la bienvenida y les acompañarán por el interior del Templo hasta situarse la Comitiva Oficial ante la puerta de la Sacristía, donde penetrarán el/la Excmo./a. Sr./a. Alcalde/sa y procesion-Corpus-2016-AlexCamara-7Sres./ Sras. Capitulares, esperando en la Sala Capitular a incorporarse a la Procesión, donde figurarán, como es tradicional, cerrándola, inmediatamente antes que la Banda Municipal de Música.

 

 

 

 

El resto de la Comitiva Histórica permanecerá en la calle Marqués de Gerona, incorporándose, al inicio de la Procesión. En la misma, y en su lugar protocolario, entre las Corporaciones y Autoridades que figuran tras el Santísimo, se situará la Excma. Corporación Municipal con su Heraldo, Porteros, Pertiguero, Maceros, Estandarte Real, y Policías Locales de Gala, y cerrando,  la Banda de Música.

La ciudad de Granada a la salida del Santísimo Sacramento, costeará las palmas reales que anunciarán que el Santísimo Sacramento se encuentra en las calles de Granada

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Recorrerá la Procesión: plaza de las Pasiegas, calles Marqués de Gerona, Mesones y Reyes Católicos, plaza de Isabel la Católica, Gran Vía de Colón, calle Cárcel Baja y Pié de la Torre, plaza de las Pasiegas, hasta la Santa Iglesia Catedral. Una vez que entra la Custodia, la Corporación Municipal y el resto de la Comitiva Histórica se retira hacia las Casas Consistoriales.


Semana Santa Granadina

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Comprende los días que van desde el domingo de Ramos hasta el de Resurrección, destacando el Jueves, Viernes y Sábado Santos. En estos días se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

Las procesiones, como manifestaciones populares de culto sacro, se han desarrollado en todas las religiones y en todos los tiempos. Con el surgimiento del Cristianismo, a lo largo de la Cuaresma, se organizaban en Roma las “estaciones cuaresmales” o procesiones de oración y penitencia, que poco a poco, con la expansión del cristianismo se van propagando por otras ciudades y países.

Será la Iglesia Católica, quien desarrollará el culto público a las imágenes religiosas como medida pedagógica y de acercamiento a la vida religiosa. A partir del siglo XVI, sobre todo en España, se generalizarán las procesiones sacras, especialmente en la Semana Santa. Con las procesiones las calles de la ciudad se convierten en templo y las cofradías organizan el desfile de los cuadros plásticos de la Pasión o “pasos”.

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En Granada, tras la conquista, comienza la erección de templos y conventos, elementos indispensables para cristianizar la ciudad, y en poco más de un siglo tenía ya un centenar. El arzobispo Fray Hernando de Talavera dispone el inicio de las procesiones, desfilando él mismo en la solemnísima del Corpus Christi, descalzo y portando con sus brazos en alto a Jesús Sacramentado. Existieron procesiones “de sangre”, donde los hermanos se flagelaban públicamente,  incluso antes de la fundación de cofradías propiamente penitenciales. En la segunda mitad del siglo XVI surgen las primeras hermandades penitenciales granadinas: La Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, era en su origen una cofradía devocional, constituida en 1545. La cofradía de la Vera Cruz se la considera la más antigua. No se conoce exactamente su origen, pero sus reglas se formalizaron en 1564 cuando se trasladó al convento Casa Grande de los franciscanos. Con anterioridad a esta fecha realizaba su estación penitencial desde su casa-hospital adosada al templo parroquial de Santa María Magdalena, en la calle de los Mesones. Es posible que fundaran esta cofradía los castellanos a raíz de la conquista, pues las hermandades de la Vera Cruz, como sinónimo de pasión y triunfo, se implantaron por todo el sur de España a medida que los castellanos iban asentándose.

 

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La tercera cofradía más antigua de Granada va ligada a la orden de los carmelitas calzados y a la devoción de Nuestra Señora de la Cabeza.

A finales del siglo XVI la Semana Santa de Granada contaba ya con gran cantidad de imágenes procesionales con especial impacto visual y devocional.

 

El desarrollo de estas procesiones de penitencia, de disciplina pública, dio lugar a rivalidades en los desfiles procesionales y a desmanes tanto económicos como religiosos, esto provocó que el arzobispo D. Pedro de Castro y Quiñones ordenara,  en 1604,  la abolición de todas las cofradías de penitencia,  permitiendo sólo que salieran las tres más antiguas: Vera Cruz, Angustias y Soledad. En 1610 el arzobispo González de Mendoza volvió a permitir que las suprimidas cofradías renacieran con todo esplendor. Así llegamos a la Semana Santa barroca de los siglos XVII Y XVIII donde la imaginería procesional granadina deja su impronta en escultores como José de Mora, José Risueño, Pablo de Rojas, Martínez Montañés, etc., y donde el esplendor procesional, tamizado por el olor a cera e incienso, llega a su cenit, rivalizando con las cofradías sevillanas.

A partir de 1920 se fundan nuevas cofradías penitenciales. En la actualidad asistimos a un nuevo resurgir del sentimiento religioso popular, que se manifiesta en el esplendor y desarrollo de los desfiles procesionales de Semana Santa.

 

CEREMONIAL PARA ASISTENCIA DE LA EXCELENTÍSIMA CORPORACIÓN MUNICIPAL A LOS ACTOS DE LA SEMANA SANTA GRANADINA.

DESFILE PROCESIONAL DE LA PONTIFICIA REAL E ILUSTRE HERMANDAD DEL SANTO SEPULCRO Y DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD DEL CALVARIO PROCESIÓN OFICIAL.

En el día del Viernes Santo, por la tarde, asiste la Ciudad en Pleno, y bajo mazas, al desfile procesional de la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro y de Nuestra Señora de la Soledad del Calvario, oficial según es tradicional, dentro de la celebración de la Semana Santa. Quince minutos antes de la salida de la Cofradía, se reunirá la Excma. Corporación Municipal en la puerta parroquial de San Gil y Santa Ana, previamente citados al efecto y por escrito, los Señores y Señoras Capitulares. Vestirán los Señores de chaqué y corbata negra, y las Señoras Capitulares de traje negro, con sus insignias y medallas de la Ciudad, todo como es tradicional, portando Bastón de Mando el/la Excmo./a Sr./a Alcalde/sa.

Una vez iniciado el desfile procesional y situado dentro del cortejo, en el lugar señalado para la representación del Excmo. Ayuntamiento, la Comitiva Oficial irá precedida por un heraldo, descubierto, que portará el Estandarte de Granada, con los colores de la bandera de la Ciudad de Granada, en rojo y verde, divididos verticalmente y con el Escudo de la Ciudad bordado en su centro. A continuación, irán los Porteros de la ciudad, descubiertos, con las varas de taracea y con vestimenta de damasco negro; posteriormente le seguirá el Pertiguero de la ciudad, descubierto, y vestido con ropas del siglo XIX en damasco negro, con la pértiga y el collar; después los cuatro Maceros, descubiertos, en línea, vestidos de damasco carmesí. A continuación dos Policías Locales de gala, con los sables desenvainados, con las puntas hacia abajo, apoyados en el antebrazo; le sigue la Corporación Municipal, encabezando la misma los los/as Ilmos./as. Señores/as miembros de los distintos grupos municipales, por su orden de lista, los miembros de la Junta de Gobierno Local, los Sres./as Portavoces, los/as Ilmos/as. Tenientes de Alcalde, a ambos lados del Excmo./a Sr./a. Alcalde/sa, inmediatamente después, el/la Jefe de la Policía Local, el /la Regente Municipal, dos ordenanzas municipales con su uniforme, y cerrando, cuatro Policías Locales de gala en fila; posteriormente, la Banda de Música Municipal, que interpretará en forma continua las correspondientes marchas.

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DESFILES PROCESIONALES EN LOS QUE ES HERMANO MAYOR HONORARIO EL EXCELENTÍSIMO AYUNTAMIENTO DE GRANADA

En los desfiles procesionales a los que asiste y es Hermano Mayor Honorario el Excmo. Ayuntamiento de Granada, se designará un/a Señora o Señor Capitular que representará a la Excma. Corporación Municipal, y un suplente por si al primero le fuese imposible cumplir lo que se le encomienda. La Señora o Señor Capitular que asista se incorporará antes de la salida del desfile procesional, recogido previamente en un vehículo municipal, citado al efecto. Vestirán de traje oscuro con sus insignias, medalla de la Ciudad y vara de Hermano Mayor, que se le entregará en la iglesia por la Cofradía. Irá precedido del Estandarte de la Ciudad de Granada, con los colores de su Bandera,  en rojo y verde, divididos verticalmente y con el Escudo de la Ciudad bordado en su centro, portado por un heraldo, vestido con ropa de damasco rojo al estilo del siglo XIX, seguido de los Cuatro Porteros de la Ciudad, vestidos con ropas de damasco negro del siglo XIX, con varas de taracea y cubiertos. Detrás del/la representante de la Excma. Corporación Municipal marcharán dos Policías Locales de gala,  dando escolta al paso del Titular de la Cofradía,  con sus sables desenvainados sobre el hombro, desfilando así hasta la finalización de la estación de penitencia ante el Altar Mayor de la Santa Iglesia Catedral.

 

PRESIDENCIA EN LA TRIBUNA OFICIAL

El Excmo. Ayuntamiento designará una Señora o Señor Concejal para asistir y presidir cada día la Tribuna Oficial durante los Desfiles Procesionales, y un suplente para sustituir al titular en caso necesario. Al paso de la Imagen Titular de la Cofradía ante la Tribuna Oficial, se le entregará una cesta o ramo de flores rojas, o del color que indique la cofradía, con hojas verdes y unas cintas con los colores de las Banderas de España, Andalucía y Granada. Presidirán de traje oscuro, con las medallas e insignias corporativas.

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ORNAMENTACIÓN E ILUMINACIÓN DE LAS CASAS CONSISTORIALES

Durante toda la Semana Santa, excepto los días en que lloviese, permanecerá ornamentada la fachada principal de las Casas Consistoriales, con las colgaduras del Escudo y símbolos de la Ciudad. Al paso de las Cofradías por la Plaza del Carmen, deberá permanecer encendida su iluminación extraordinaria. En la Tribuna Oficial, permanecerá, durante los desfiles, un/una ordenanza municipal uniformado.

 

REPRESENTACIÓN MUNICIPAL EN EL DESFILE PROCESIONAL, POR SER EL SAGRADO PROTECTOR DE LA CIUDAD, DEL SANTÍSIMO CRISTO DE SAN AGUSTÍN

El Lunes Santo, a petición de la cofradía Muy Antigua e Ilustre Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de San Agustín, Jesús Nazareno de las Penas, Nuestra Madre y Señora de la Consolación y Santo Ángel Custodio, asisten en representación municipal cuatro Señores/as. Concejales con los cuatro Porteros de la ciudad, un Heraldo portando el estandarte de Granada, el Pertiguero y dos Policías Locales de gala.

 

 

 

 

 

Fiesta de San Cecilio

Antecedentes históricos.

San Cecilio y sus compañeros San Hiscio y San Tesifón, discípulos de Jesucristo, vinieron a España a las órdenes del apóstol Santiago, hacia los años 62 a 64 de nuestra era, estableciéndose en Granada, donde fundaron una sede episcopal, predicando el evangelio hasta que murieron, quemados vivos, bajo el imperio de Domiciano.

Después de la conquista, Granada intenta adaptarse a la sociedad española de los Austria, y uno de los elementos más relevantes de esta sociedad fue la Iglesia. Pero los ocho siglos de vida islámica siguen imponiendo ciertas condiciones a la plena integración. Durante estos ochocientos años Granada carecía de una historia eclesiástica propiamente dicha, y los pocos textos existentes sobre la iglesia mozárabe de Ilíberis eran desconocidos. Esta falta de datos ocasionaba un vacío que pesaba mucho a los granadinos. En este ambiente de expectación religiosa surgieron los descubrimientos de la vieja torre Turpiana, alminar de la antigua mezquita mayor, en 1588, donde se halló una caja de plomo pequeña, bien embetunada que contenía;  una tabla con la imagen de la Virgen, un lienzo, un hueso y un pergamino con texto escrito en latín, árabe y castellano. En recuerdo de este hallazgo, es la entrega de las cajitas de orfebrería con incienso en lágrimas (estoraque). Más adelante, en 1594,  Francisco Hernández y Sebastián López hallaron en una cueva, en el monte de Valparaíso,  unas láminas de plomo que contenían la historia del martirio de los santos Cecilio, Hiscio y Tesifón. Ante este hallazgo, el Arzobispo de Granada, don Pedro de Castro Cabeza de Vaca y Quiñones, ordenó continuar las excavaciones y se hallaron restos óseos, cenizas y varias láminas de plomo: Los conocidos como Libros Plúmbeos.

Tras un largo proceso de controversia, las reliquias son declaradas auténticas, en el Sínodo reunido en Granada por el Arzobispo Don Pedro de Castro y Quiñones en 1600.  Con este motivo se celebraron unas espléndidas fiestas en la plaza de Bib-Rambla, el 30 de abril, costeadas por el Ayuntamiento. Esa noche se quemó un suntuoso castillo de fuegos artificiales. Más tarde, el Arzobispo de Granada funda, en 1607, la Iglesia Colegial dedicada a San Cecilio. Se convierten las Santas Cuevas en un espacio ritual que concentrará las prácticas religiosas de la sociedad contrarreformista. La necesidad de sacralizar no sólo la ciudad sino también su entorno dará lugar a la aparición de los “Montes Sacros” o Sacromonte, bajo la influencia sacralizante italiana de finales del siglo XV. Con la fundación de la iglesia colegial del Sacromonte Granada cerró una etapa de transición de ciudad mora a la ciudad cristiana, pero asumiendo a la vez su tradición morisca.

Dentro de este espíritu contrarreformista, y ante la abundancia de advocaciones y fiestas religiosas, el Papa Urbano VIII promulga una bula, expedida en Roma el 13 de septiembre de 1642,  en la que se regula el número de ellas. En 1646, tomando como referencia La Bula Papal el Arzobispo de Granada, Martín Carrillo y Aldrete,  y ante las reiteradas peticiones de la Iglesia y ciudad de Granada manda: “ que desde hoy día de la fecha en adelante para siempre jamas se tenga y guarde por dia festivo y de guardar en toda esta ciudad el primer día del mes de Febrero en cada año que es el mismo en que derramó su sangre en las cabernas del Sacromonte Illipulitano el glorioso Obispo y Mártir San Cecilio en defensa de la fe y verdad que nos enseñó pasando de ésta vida a la eterna donde está siempre defendiendo y amparando esta Ciudad de Granada…”, quedando así instituida la Festividad de San Cecilio como patrón de la Ciudad de Granada, el día 1 de febrero.

 

CEREMONIAL ACTUAL 

El primer domingo del mes de febrero, va la Ciudad a la Abadía del Sacromonte, a la solemne función cívico religiosa que celebra en honor de nuestro patrón principal San Cecilio, con motivo de su fiesta en la Abadía.

Dos semanas antes de la fiesta, los dos Ilmos./as Sres./as Comisarios/as nombrados al efecto para preparar su celebración, van en representación de la Ciudad a la  Abadía del Sacromonte, en coches municipales, y llegan hasta la placeta de la Cruz de los Canteros, por el camino nuevo, recibiéndoles, en el umbral de la puerta principal, los Reverendísimos e Ilustrísimos Señores Prebendados, nombrados como Comisarios por la Abadía para esta fiesta, reuniéndose para tratar y ultimar la organización de la función cívico religiosa y los actos previstos. Ultimada la reunión, les acompañan y se despiden en la placeta, en igual forma que a la llegada, haciéndoles las cortesías de despedida a los representantes de la Ciudad.

El miércoles anterior a la celebración de la festividad, bajarán a las Casas Consistoriales los Reverendísimos Señores Comisarios nombrados por la Abadía del Sacromonte para la celebración de la fiesta, siendo recibidos en la puerta principal por el Jefe de Protocolo y por la Policía Local que les acompañarán y escoltarán hasta la puerta principal de la Alcaldía, donde les recibirán los/as Ilustrísimos/as Señores/as Comisarios/as Municipales, trasladándose al despacho oficial del Excmo./a Sr./a Alcalde/sa, donde le expondrán los preparativos y la organización de la fiesta. Al finalizar, los Reverendísimos Señores Comisarios Sacromontanos, serán acompañados por los Ilmos./as Sres./as. Comisarios/as Municipales hasta la puerta principal de las Casas Consistoriales, donde se les despedirá, haciéndoles las cortesías de despedida a los representantes de la Abadía.

 

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A las once horas del día de la festividad de San Cecilio, se forma la comitiva de la Ciudad para subir a la Abadía del Sacromonte. Las Señoras y Señores Capitulares del Excmo. Cabildo Municipal de Granada y el Sr./Sra. Secretario/a General del Ayuntamiento se reunirán en el Salón Capitular de las Casas Consistoriales, vestidos de traje oscuro, con sus insignias y medallas capitulares. El Excmo./a Sr./a Alcalde/sa portará su bastón de mando. El orden de la comitiva será el siguiente: en primer lugar  irá el Pertiguero de la Ciudad, vestido con ropas de damasco y terciopelo negro del siglo XVI, con la Pértiga antigua de plata y collar; a continuación los cuatro Porteros de la Ciudad, cubiertos, con similar vestimenta y con las varas de plata, que guardan las puertas de las estancias consistoriales; irán escoltados por los cuatro Maceros de la Ciudad, vestidos con ropas de damasco carmesí del siglo XIX, con las mazas de plata barrocas, cubiertos y con escolta posterior de cuatro Policías Locales de gala, mandados por el/la Jefe de la Policía Local, a continuación irá el Excmo./a Sr./a Alcalde/sa, el/la Policía Local  de gala que, como alférez, porta su Guión, el/la Responsable de los servicios de Protocolo, dos ordenanzas de uniforme. Con anterioridad los Ilustrísimos Señores Comisarios subirán en un vehículo oficial hasta la Abadía del Sacromonte, donde recibirán a toda la comitiva y al resto de autoridades.

Veinte minutos antes de las doce horas, se formará ante la puerta principal de las Casas Consistoriales la comitiva de vehículos municipales, en la que se partirá, abriendo paso, dos motoristas de la Policía Local, y al final, el coche oficial del/la Excmo./a Sr./a Alcalde/sa, con su banderín de Granada, y, cerrando, otros dos motoristas de la Policía Local, dirigiéndose por la calle Reyes Católicos, plaza Isabel la Católica, Gran Vía de Colón, calle Tinajilla, plaza de Elvira, Acera de San Ildefonso, calle Real de Cartuja, carretera de Murcia, Haza Grande, Camino Viejo del Fargue y acceso por San Cristóbal a la Abadía del Sacromonte.

A las doce horas llegará la Comitiva a la puerta principal de la Abadía del Sacromonte, cuya fachada se habrá engalanado con banderas de España, Andalucía y Granada.

El/la  Excmo./a Sr./a. Alcalde/sa saludará a la Excmas. e Ilmas. Autoridades e invitados presentes, que pasarán a ocupar sus lugares en la iglesia. La Excma. Corporación Municipal se formará en su orden habitual ante la puerta,  escoltados en sus lugares laterales extremos por los Maceros y por los Policías Locales de gala, interpretándose por la Banda de Música Municipal, situada enfrente, el Himno de Granada, de Andalucía y la Marcha Real e Himno Nacional de España, que se escucharán en posición de firme. Ultimados los himnos, ordenadamente, la Comitiva accederá a la iglesia, saludando, a la entrada, a los Reverendísimos Señores Comisarios Sacromontanos, en traje coral, presentados por los/las Ilmos./as Sres./as Comisarios/as Municipales, situándose posteriormente según sus precedencias, el/la Excmo./a Sr./a. Alcalde/sa presidiendo, y a ambos lados las Excmas. Primeras Autoridades invitadas y asistentes invitados en sus lugares señalizados, auxiliados en su localización por el/la Sr./a. Responsable del servicio de Protocolo y ordenanzas municipales designados al efecto; cerrando la Presidencia, en sus extremos, los/las Ilmos./as Sres./as Comisarios/as Municipales, y en los bancos, a continuación, en las primeras filas, los/as Ilmos./as Sres./as. Tenientes de Alcalde y Concejales en su orden habitual; en las segundas filas, el resto de las Excmas. Autoridades asistentes. En los bancos situados en el lado derecho del crucero los restantes invitados, y en el izquierdo, los representantes de los medios de comunicación social y prensa con el/la Jefe del Gabinete de Información y Prensa del Ayuntamiento.img_4024

Tras la Presidencia, se situará el Guión  de la  Policía Local, los Policías Locales de gala y Pajes, vestidos a la usanza del siglo XVIII, con casacas color rojo; y cerrando, el Pertiguero y los Porteros. En el altar mayor se colocarán el Escudo Antiguo de la Ciudad de Granada, adornándose el resto de la iglesia con las grímpolas,  en terciopelo carmesí, bordados en oro con las “F”, “Y” y granadas coronadas.

Inmediatamente, se celebrará en la Solemne Función Religiosa, la Santa Misa, oficiada por el Reverendísimo y Excelentísimo Señor Arzobispo de Granada, vestido de pontifical con mitra alta, capa magna y báculo de la época, auxiliado por los señores canónigos. Actuará un coro interpretándose música religiosa barroca.

En el ofertorio, estando la ciudad sentada, los/las  Ilmos./as Sres./as Comisarios/as Municipales, saldrán fuera del aprisco, al altar mayor, a presentar la ofrenda tradicional de ramos de flores naturales, adornados con cintas con los colores de las banderas de España, de Andalucía y Granada. El estoraque, incienso en lágrimas en sus cajitas de orfebrería,  que llevan inscrito “Granada honra a San Cecilio y fecha del año que corresponda”, con el que la Ciudad de Granada festeja a San Cecilio.  Los Reverendos Sres. Comisarios Sacromontanos, presentarán el pan y el vino. Después de la oración posconmunio, los/as Ilmos./as Sres./as Comisarios/as Municipales iniciarán la entrega del incienso y ramos de flores al Excmo. y Reverendísimo Sr. Arzobispo como preste, diácono y subdiácono, después que están sentados, y a los Sres. Canónigos; y bajando al aprisco, los entregarán al/la Excmo./a Sr./a Alcalde/sa, a la Ciudad y a las Excmas. Autoridades en su orden, que al tiempo que se les da se ponen en pié, y una vez recibidos se vuelve a sentar el que las ha tomado. A continuación el Excmo. y Reverendísimo Sr. Arzobispo impartirá la bendición solemne.

Finalizada la Santa Misa, los asistentes van ordenados al Altar Mayor pudiendo besar, si lo desean, la reliquia del Santo Patrón principal de la ciudad de Granada, presentada por el Excmo. y Reverendísimo Sr. Arzobispo, entrando por medio y saliendo después hacia la sacristía. Tras saludar al Reverendísimo e Ilmo. Sr. Arzobispo, saldrán hacia las Santas Cuevas, acompañados de los Reverendísimos Comisarios Sacromontanos, y estos con los/las Ilmos./as Sres./as Comisarios/as Municipales depositarán ramos de flores en el Horno de San Cecilio y en la Capilla de la Virgen de las Santas Cuevas, tras lo cual podrán visitar la Sala Capitular y el claustro superior de la Abadía.

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Posteriormente, todos los invitados pasarán al exterior y podrán presenciar las actuaciones de la Banda de Música Municipal y del Grupo Municipal de Bailes Regionales, con bailes y música granadinos, mientras se ofrece a todos los granadinos asistentes vino de la región, tortas jayuyas, habas y otros productos locales. Podrán visitarse las Santas Cuevas, y posteriormente, la Excma. Corporación Municipal, el Ilmo. Sr. Abad y su cabildo, las Excmas. Autoridades invitadas, accederán al refectorio, salón de la abadía, donde como es tradicional, se tomará un refrigerio, con vino de la comarca, jamón con habas, tortilla del Sacromonte, glorias del convento de Zafra y cuajadas del carnaval albayzineras.

La Excma. Corporación Municipal despedirá a las Excmas. e Ilmas. Autoridades y otros invitados asistentes, y tras saludar a los Excelentísimos e Ilustrísimos. Sres. Arzobispo y Cabildo Sacromontano, se retirará de forma similar que a la llegada, tomando la Ciudad sus coches en el mismo sitio que los dejaron, donde los Reverendísimos Señores Comisarios Sacromontanos despedirán y harán las cortesías a la Ciudad.

 

 

 

 

Fiesta de la Toma de Granada

Antecedentes históricos.

En “las fiestas de la Toma” (Miguel Garrido Atienza, 1891) se recoge que fue el rey Fernando el Católico quien,  en  su testamento, firmado en Madrilejos el 22 de enero de 1516,  dejó ordenado que se hiciera la fiesta. El cabildo municipal acuerda, el 17 de junio de 1516, pedir a los testamentarios del rey la espada y la bandera o pendón real.

La reina Germana de Foix, como testamentaria del difunto rey accede a esta petición y mediante carta real de 27 de febrero de 1517 ordena  que se celebre la mencionada fiesta y comunica el envío de la espada de Fernando y el pendón, a la vez que daba las necesarias  instrucciones para celebrarla.

Igualmente, el cabildo catedralicio, en el acta del 11 de diciembre de 1517, recogió la voluntad del rey Católico, expresada en su testamento, donde manda celebrar la fiesta de La Toma el día 2 de enero de todos los años.

El Ayuntamiento comisionó al Jurado Juan de Añasco para que se informase sobre el ceremonial en Sevilla. Una vez recabada la información se le comunicó al cabildo catedralicio y a la Capilla Real para que se pusiesen de acuerdo en el ceremonial.

Hubo conflictos en cuanto a quién debía llevar las insignias en la procesión. En 1599, una real cédula, a petición del Ayuntamiento, concede permiso a la justicia y  caballeros veinticuatro “…para que puedan sacar y llevar aquel día, en la dicha procesión, las Insignias y estandarte real, que está en nuestra capilla de aquella ciudad: con que acabada la procesión, se torne al mismo lugar donde están…”. En cuanto a quién debía de llevar el pendón y tremolarlo, también hubo conflictos entre el Ayuntamiento y D. Luis Fernández de Córdoba, Alférez Mayor de Granada. El 31 de enero de 1567 se aprueba una Concordia entre la ciudad de Granada y D. Luis Fernández de Córdoba, su Alférez Mayor, donde se establecen las preeminencias de su oficio. Y aquí se acuerda que, para la fiesta de la Toma de Granada: “…don luis a la puerta del cabildo tomará el pendón en sus manos y lo entregará a su teniente y cuando viniere en procesión con el cabildo de la iglesia mayor, en entrando en la capilla real, tomará el pendón en sus manos y entrará con él en la capilla donde están los reyes católicos, y dará la vuelta a los bultos como se suele dar, y al salir de la capilla real le dará a su teniente; y entiéndese que dicho señor don Luis ha de llevar el dicho pendón en el lugar que le da su titulo; y estando ausente o impedido del dicho señor don Luis, lleve el regidor más antiguo el pendón en los lugares que el señor don Luis lo ha de llevar, y por la misma orden…”. Pero esta prerrogativa la hizo el Ayuntamiento sólo a favor de D. Luis Fernández de Córdova y sus descendientes, mientras que tuviesen este cargo.

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En los “Anales de Granada” (Enríquez de Jorquera) se relata con bastante detalle la repercusión popular que tuvo la fiesta, ampliándose también al día 1 de enero. La fortaleza de la Alhambra también contribuyó al esplendor de la celebración. En esos días se ponen luminarias y velas de sebo y papel en las puertas de la Alcazaba, casa real, castillo del Mauror, Bibataubín y puerta de Elvira. Y se disparan salvas de artillería desde la fortaleza de la Alhambra. También se hacían corridas de toros como consta en el acta del ayuntamiento de 31 de diciembre de 1613.

La fiesta de La Toma, después del esplendor de su comienzo,  atravesó durante la segunda mitad del siglo XVII y XVIII numerosas dificultades que mermaron su auge y esplendor. No podemos olvidar los enfrentamientos entre el cabildo de la catedral y los capellanes de la Capilla Real por la posesión de la espada, y los problemas de competencias y protocolo en la asistencia a las procesiones. Tampoco olvidemos los enfrentamientos entre el Arzobispo, el cabildo de la Catedral y el Ayuntamiento, prohibiendo unos el acceso al banco en la iglesia catedral  para las funciones religiosas

En el siglo XVIII, con el paso de los Austrias a los Borbones, tampoco se ha encontrado en los Libros de Actas Capitulares ninguna reforma o alusión a un nuevo protocolo en lo que respecta a las ceremonias civiles. Pero sí se tiene constancia que debió de producirse un cambio; en efecto, por un acuerdo de 26 de junio de 1750; el Ayuntamiento decide que se reforme y se reimprima, encargándoselo a D. Juan de Morales Hondonero, maestro de ceremonias. El nuevo libro, se aprueba por acuerdo del Ayuntamiento de 18 de julio de 1752.

En cuanto al Estandarte o Pendón Real, en un principio sólo se hacía en la Capilla Real, delante del altar mayor y de los sepulcros reales. El día uno de enero se colocaba el Estandarte en el balcón de las Casas Capitulares,  a las 12 horas del medio día hasta la oración,  a la vez que se disparaban salvas desde la Alhambra y se  repicaban las campanas de la catedral. Al amanecer del día 2 se volvía a poner el estandarte en el balcón, custodiado por el cuerpo de guardia hasta que se da aviso a la Ciudad por parte de la Iglesia para que entre a la Capilla Real. toma 1939El protocolo de tremolar el Estandarte o Pendón Real en el balcón de las Casas Capitulares surge durante la monarquía de Alfonso XII. En el año 1874, en sesión de 22 de diciembre, se acuerda que las voces al tremolar el Pendón de Castilla sean por tres veces: “Granada, Granada, Granada, por Fernando quinto de Aragón e Isabel primera de Castilla, Viva la Soberanía Nacional, Viva la República, Viva Granada”. Motivados por la proclamación de Alfonso XII como Rey de España, en sesión de 31 de diciembre de 1874 el Ayuntamiento acuerda: “Que las voces en el acto de tremolar el Pendón de Castilla sean: Granada, Granada, Granada, por los ínclitos Reyes Católicos don Fernando V de Aragón y Doña Isabel I de Castilla, Viva España, Viva el Rey Don Alfonso XII, Viva Granada, repitiéndose tres veces sin omitir vitorear también al Ejército Español”.

Durante la monarquía de Alfonso XIII en la tremolación del estandarte se gritó: “Viva el Rey” (Defensor de Granada). En 1932: “Viva la República”.

En 1933, se suprimió la comitiva cívica en la Capilla Real. Este hecho lo recoge El Defensor  de Granada el 2 de enero, volviéndose a celebrar en 1937. Este año, “se dio al final de los vivas acostumbrados un ¡Arriba España! (Ideal, 3 de enero), y a partir de 1938 se utilizó un nuevo reglamento.

En 1975, en la sesión de la Comisión Municipal Permanente, el 11 de diciembre se acuerda que se celebre la fiesta  “con arreglo al ceremonial establecido”. El periódico Ideal, el 3  de enero de 1976, en la página 15, recoge que en la tremolación se dice ¡Viva el Rey!

El 26 de diciembre de 1979, el Ayuntamiento acuerda que entre los “vivas” pronunciados en el acto de tremolación se sustituya el último grito: “Viva Andalucía” por el de “Viva Andalucía libre”.